Carta para mechones solidarios

Valladolid, 2 de Agosto de 2016

Hola, soy Bea,

Hace ya unos meses, decidí cortarme el pelo, primero corto corto y luego una amiga me sugirió raparme al completo.

Así lo hice.

En casa, una amiga con una maquinilla me fue quitando poco a poco, todo aquel peso que había llevado durante tantos años en mi cabeza y me quedé totalmente descubierta. Con cierta ligereza acudí al espejo a encontrar mi rostro con mi nueva imagen y descubrí la forma total de mi cabeza, que si la tocaba podía sentir hasta el cerebro. También descubrí una brecha que desconocía y una espiral en la cúspide de mi cabeza. Ya no tenía donde ocultarme tras los mechones de pelo que, cuando la timidez surgía, usaba de cortinas para esconderme.

Yo me encontraba en Indonesia. Allí no tenía tanta carga social, puesto que al ser extranjera, parecía que estaba en tierra de nadie, y no se me aplicaban las creencias sociales ni las de allí, ni las de mi propia cultura. Podía libremente decidir sobre que hacer o qué no hacer con mi pelo, eso sí, no estaba exenta de miradas curiosas sobre mi nuevo look. Los primeros días decidí taparlo con un pañuelo, pero en cuanto podía, dejaba que la lluvia o el sol se posaran sobre mi cabeza, la cual estaba llena de sensaciones totalmente nuevas.

Coincidió que a los pocos días emprendí mi primer viaje en solitario. Fui en ferry hacia Sulawesi, una isla de Indonesia. En el barco, inevitablemente tuve el impulso de sentir el viento y me destapé. Era consciente de las miradas incómodas o curiosas que se alzaban sobre mi. Sobretodo porque me hallaba en una cultura musulmana donde muchas de las mujeres no muestran su cabello. En mi caso tampoco mostraba mi cabello, pero mostraba su ausencia, cosa que era todavía más incomprensible.

Algunos sospechaban si estaría enferma, o si habría pasado alguna enfermedad. Creo que era el pensamiento de la mayoría de las personas, que alguna vez se acercaron a preguntarme. Al fin y al cabo, qué sentido tiene raparse por que sí.

El cortarme el pelo dejó entrever una multitud de granos que fueron apareciendo a lo largo de mi viaje (algunos aún me acompañan) y que el sudor en mi frente y rostro fueran algo inevitablemente perceptible. Creo que aquí comenzó realmente el proceso de ligereza en la aceptación y en quitarle importancia y peso a aquellas cosas que realmente se hacen pequeñas e imperceptibles si dejamos de alimentarlas.

Mi hermana, que trabaja en España en un hospital oncológico, se sorprendió al verme al otro lado del mundo y sin cabello. Me preguntó que por qué lo había hecho. ¡Con la melena tan bonita que tenía! y que ella cada día siente y comparte el sufrimiento de tantas mujeres que a consecuencia de la quimioterapia, se les cae el pelo.

En un principio no encontré relación alguna más que la similitud entre mi imagen sin pelo y la de aquellas mujeres. Luego ahondé un poquito más y sentí que, a pesar de no tener una razón clara de por qué me había rapado, el estado en el que me hallaba me hacía feliz. Para mí el ritual de cortarme el pelo hacía que una parte de mi que me había acompañado durante tanto tiempo, se perdiese. En cambio, Bea seguía estando allí, con su esencia, con su sonrisa y con sus ganas de descubrir el mundo, ahora más sencilla y ligera.

Aquello que me hacía consciente de mi imagen, era mi interpretación de lo que los demás pensarían.  Eso, por suerte, dependía únicamente de mí para cambiarlo.

No quiero aventurarme mucho a hablar sobre algo que desconozco, pero supongo que para las mujeres que han padecido o padecen cáncer, la vivencia es distinta, y es porque la enfermedad en muchos casos se acepta y entiende cómo una enemiga, como una condena o una culpa. Y los procesos de la misma enfermedad como algo maligno, en vez de un proceso curativo y de sanación personal.

No puedo hablar de una enfermedad que no he padecido, pero si puedo hablar del sufrimiento experimentado, hablo desde la creencia personal de que, cualquier enfermedad es un proceso íntimo, personal, de aprendizaje, conocimiento y escucha. Es una confrontación directa con nosotras mismas y es una gran maestra. Aunque sea difícil de creer.

Lo que si me pregunto es si habrá similitudes, si para ellas habrá sido un proceso de renovación, si descubrieron que su pelo no lo es todo, que detrás de su imagen se esconde una luchadora, una persona que busca restablecerse y escucharse, que busca la vida en plenitud.

A ellas me dirijo y comparto, en este caso, la parte material que quedó de mi proceso: unos mechones que ahora yacen dormidos y que cobrarán vida cuando se pongan en vuestras manos.

Con todo mi cariño,

Beatriz M. Quintana Vega.

 

Si queréis más información sobre el proyecto para donar pelo o pelucas para personas con cáncer, aquí os dejo el enlace:

Mechones Solidarios

 

 

 

 

 

 

 

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Vivencias en Lombok

Después de dar muchas vueltas a la cabeza sobre cual sería nuestro próximo destino, dejamos que nuestros pasos se situasen en Lombok. Una isla, como otras tantas del cinturón rojo de Indonesia. Justo a continuación de Bali. No muy pequeña, pero con un tamaño manejable como para pasar en ella al menos una semana.

El retraso del vuelo hizo que llegásemos con la noche avanzada. Gracias a las pocas farolas que la carretera ofrecía, comenzamos a percibir las sombras que se intuían en la oscuridad. Primer destino: Kuta. Una de las ciudades principales, bastante enfocada al turismo y con ventana al mar.

El primer día lo dedicamos a las playas del Este:

 Tanjung Aan. Nada más llegar a la playa la mente se nos lleno de imágenes de todas aquellas playas paradisíacas que tantas veces habíamos visto en Halcón viajes, pero que bien dudábamos de su existencia. Respiramos la brisa del mar y nos dispusimos, con bañador, gafas y tubo de snoorquel a explorar las profundidades cristalinas de esta maravillosa playa.

Los arrecifes de plástico y los corales de metal eran magníficos…pero quizás para un público menos sensibilizado con la basura. Nos dio mucha pena encontrar así el fondo marino…todavía no he visto ningún pez que haya venido a mi casa a dejar restos de su comida o a llenarme el suelo de desechos. Después de este primer encontronazo con la ignorancia, nos dimos un baño, nadamos y fuimos a visitar una zona de pescadores llamada Gerupuk. No era muy llamativa pero resultó interesante para ver los oficios locales y la actividad pesquera.

Decidimos darnos un homenaje y comer en uno de estos sitios turísticos y caros para el indonesio medio, pero con unas vistas muy agradables al mar.

¡Que aunque yo ya piense en rupias, todavía tengo sangre europea..! 😉

De allí nos fuimos a un poblado tradicional Sade “Sasak Village”. Un pueblo con casas muy autóctonas y bastante bien conservado debido a que se considera una atracción turística importante. Los puestos de pañuelos, tejidos y sarongs cubren las calles y por supuesto, bombardean al turista con ofertas y precios de todo tipo y colores. La mayor parte de los puestos están regidos por mujeres y abuelas costureras, que tejen telas y tiempo, entre niños, gallinas y gatos.

Al día siguiente nos perdimos por las playas del Oeste:

Selong Blanak fue nuestro primer destino. Otra playa paradisíaca para hacer surf (pero mejor cuando hay olas, no cuando fuimos nosotros). De ahí a Mawi, otra playa de surferos que nos encontramos sin olas. Por lo que nuestro primitivo plan de hacer surf se vio alterado dadas las circunstancias.

Nos tomamos un coco y vuelta a Selong Blanak a por otro baño. Esta vez nos cobraron 10.000Rp para entrar simplemente por ser turistas, cosa que me mosqueó, pero que tuve que pagar a mi pesar. Allí conocimos a dos hermanas de Barcelona que fueron de vacaciones a Lombok y llevan ya 4 meses allí. No paro de conocer a gente que llegó de turista o con el mismo programa de becas que yo y aquí sigue. Tendré que andarme con cuidado..! Indonesia seduce y atrapaJ.

Ya en nuestro tercer día en la isla, nos fuimos a uno de los destinos que más esperábamos: Las Gili, en este caso, no las más conocidas, sino las del suroeste. Nos fuimos con la moto hasta el puerto que estaba por Labujan y allí dejamos la moto en la tienda de “Dive Zone” para que nos la cuidaran durante la noche. Después cogimos una barca hacia Gili Asahan.

Cómo era el cumpleaños de Josetxu, nos dimos otro homenaje, fuimos a un resort muy bien montado, y aunque normalmente evitamos lugares regidos por extranjeros en vez de locales, esta vez hicimos un alto en el camino y allí que fuimos. La verdad que la realidad era muy semejante a las fotos. Habitaciones en cabañas de bambú y bungalows de “alto standing”. Nosotros nos decidimos por una cabaña, muy acogedora, con baño y ducha al cielo.

Había flores de Frangipani distribuidas por toda la habitación y una ánfora de barro con agua en la entrada para quitarse la arena del mar…¿Qué más se puede pedir?.

Nos pusimos el bañador y directos al agua a disfrutar del maravilloso arrecife de coral que había a unos 5 metros de la costa. Un regalo marino.

De allí fuimos a descubrir la isla como Robinson Crusoe. Nos dijeron que se podía recorrer en una hora y 15min alrededor y nos aventuramos a ir por el interior debido a que la marea estaba alta. Gran error. Estuvimos como media hora intentando atravesar un monte, hasta que el camino se cerró tanto que tuvimos que volver. Entre tanto la lluvia hizo acto de presencia para rematar nuestra fracasada situación de exploradores empedernidos. Me reí de estar bajo la lluvia, como siempre que me pilla de improvisto, jeje. Y esperamos bajo un árbol a que escampase un poco. Volvimos a escondidas al resort para que no pareciese que no supimos llegar y decidimos posponer nuestra aventura para el día siguiente al amanecer.

Se acerco la noche, que siempre llega más pronto que de costumbre. Mejor dicho, la sensación de noche te abraza antes cuando no hay luces artificiales que la perturben. Las estrellas se encienden y se hacen visibles. El cinturón de orión, la constelación de Tauro….un sin fin de puntos para unir. Un mapa para la vista.

Al día siguiente al amanecer salimos a recorrer la isla por la costa. Esta vez la marea está baja así que no es difícil seguir camino. A la media hora el sol empieza a apretar y el calor se hace muy evidente. Nos concienciamos de la deshidratación y apretamos el paso. El camino nos llevó hacia el pueblo principal y hacia otra zona de casas abandonadas muy misteriosas e interesantes de fotografiar.

Volvimos del mini paraíso temporal a la isla de Lombok y cogemos la moto hacia el puerto de Sekotong para ir a la isla de Gili Gede. Nos quedamos en un Homestay local. La diferencias entre el resort anterior y el homestay eran bastante evidentes. Igualmente, me planteaba por qué los alojamientos más bonitos y cuidados eran prácticamente los negocios creados por extranjeros. Es cierto que debido al cambio de moneda, construir en Indonesia para un extranjero es muy barato, pero también reflexionaba sobre la “vaguería” de muchos indonesios y el conformismo que llevan también al ámbito de los negocios, en este caso del turismo. Cuando tienen ya acomodada lo mínimo de una habitación: cama, ventilador, mosquitera y baño, pienso que, por lo general, no se esfuerzan por hacer del alojamiento un lugar atractivo y bonito, simplemente utilizando los materiales de los que disponen. Desde mi punto de vista, las casas que más me han gustado son las de construcción tradicional, aunque con comodidades más modernas, con la ducha abierta al cielo, tejado vegetal y estructuras de bamboo.

En Gili Gede, aprovechamos para bañarnos un poco, ver coral y ya al día siguiente rumbo a Lombok. Cogimos la moto y subimos hacia el norte por la carretera de la costa. Las carreteras en Lombok están bastante bien, siempre y cuando cojas las principales. El trayecto por la costa nos ofreció vistas muy hermosas del mar, aunque tuvimos que pasar ciudades y puertos principales como es el de Mataran.

La idea era llegar hasta Senaru, en el norte de la isla, pero estábamos un tanto cansados y decidimos poner el ancla en otra isla, está vez una de las famosas Gilis. Gili Air, que está en el noroeste de Lombok y que pertenece a una de las 3 islas más visitadas de Lombok. Nos timaron con el precio del barco en un warung, pero aprendí que los tickets siempre en taquilla y que los barcos públicos sólo zarpan cuando están llenos, por lo que no hay horas fijas.

A mi la isla no me gustó mucho. Estaba hiperconstruida, comparado con las otras islas y llena de calles y muros para separar los diferentes negocios y resorts. Cuando me adentraba perdía la noción de isla y de mar. Así que al día siguiente fuimos a hacer snoorquel y volvimos a Lombok island. Seguimos nuestro rumbo hacia Senaru, las faldas del volcán Rinjani, que hacía pocas semanas que había erupcionado.

Íbamos en busca y captura de unas cascadas que están por la zona. Paramos en un local que decía “tourist information” pero que realmente era un negocio como otro cualquiera. Después de intentar persuadirnos de la necesidad de contratar un guía, acabamos dejando allí las mochilas con la intención de ir a comer luego allí y hacerle algo de gasto, ya que no queríamos guía. Fuimos por nuestra cuenta a las cascadas de Sendanggila y Tiu Keler. Realmente el camino no tiene pérdida, al menos para ir a la primera cascada. Entras en el parque y sigues el caminito cementado. Para ir a la segunda, que es la más espectacular, si que hay un momento de confusión a partir de que cruzas el río, pero cómo está concurrida, siempre encuentras a gente que está yendo o viniendo a la cual puedes seguir o preguntar.

La cascada Tiu Keler fue espectacular, nunca había visto una caída libre de agua con tanta fuerza y determinación. Me bañé y acerqué hasta donde pude, puesto que la fuerza del agua era muy potente. Este fue nuestro último destino ocioso del viaje.

Acabamos más tarde de lo previsto, puesto que todavía nos quedaba todo el camino de vuelta hasta Kuta para dejar la moto, y dormir allí.

El viaje de vuelta, 5 horas en moto, 3 de ellas de noche fue bastante pesado. Sobretodo cuando San Google nos metió por una “vía rápida” que consistía en un camino que parecía que conducías sobre la espalda de un camello. Así que nos demoramos un poco más de la cuenta y sentimos un poco el miedo de estar en medio de la nada…deseando que la moto no se pinchase con tanto bache y meneo.

Para bajar hacia el sur podíamos ir por el camino de la costa todo el tiempo o hacer el tramo final por el interior. Un hombre de la zona nos puso entre aviso que la carretera de la costa sureste era bastante peligrosa, y ha habido asaltos con arma blanca. Cómo era ya de noche y siendo prudentes, seguimos los consejos y llegamos a Kuta por el interior.

Al día después salimos temprano, y llegamos en 20min a Yogyakarta debido a la hora de diferencia entre una isla y otra. Vuelta a Java, nuestra isla-hogar.

Hasta aquí todo,

….de momento 🙂

Lombok en práctica

Dormir:

1ºnoche: Home stay: Mimpi Manis. 250.000Rp, cama doble con “light breakfast” incluido. Lo gestiona una mujer inglesa con su marido balinés. La habitación bastante buena, con mosquitera y baño occidental privado. Aunque decidimos movernos para buscar algo más barato. 2kms de Kuta en la carretera de la playa. Alquilan motos.

2ºNoche y 3ºnoche Homestay T&T. Un alojamiento gestionado por un local. Está más escondido, por lo tanto menos ruido de motos durante la noche. La habitación sencilla pero mas que suficiente. Cama doble con baño occidental privado: 100.000Rp. con desayuno incluido. Alquilamos allí la moto. Precio medio suele ser 50.000Rp por día, pero si la alquilas varios días (como fue nuestro caso) nos bajó a 40.000Rp día.

4ªnoche: Pearl Beach. 40€ la noche en una cabaña de bambú, dos personas en cama doble en “Low season” con desayuno incluido. El sitio bastante espectacular y muy bien cuidado, aunque a mi el trato con el personal se vuelve más distante debido a tratarse de un “resort de lujo”. Prácticamente hay que comer sí o sí allí debido a que no hay muchos alojamientos ni construcciones allí, por lo que la comida sobretodo es bastante cara comparado con el precio medio.

5ºNoche: Homestay local Gili Gede: 150.000Rp cama doble sin desayuno. Habitación con ventilador y baño privado.

6ºnoche: Cabaña en Gili Air: 250.000Rp en “Low season” en Kokowa homestay. Muy bonita la habitación, con cama doble, baño privado y mosquitera.

Comer:

Surf Garden Lombok: Hotel, restaurante y bar. Situado en Gerupuk (Nussa Tenggara Barat, Pujut, Sengkol). Comimos con el estómago y las vistas al mar. La comida muy rica, aunque precio de turista.

Flora: en la ciudad de Kuta. Warung turístico. Comida normal. Precio medio 50.000-70.000Rp. persona

Desplazamientos:

Moto: alquiler por día: 50.000Rp. Si se alquila varios días se puede bajar hasta 40.000Rp (por ejemplo una semana). Gasolina: ronda 9.000-10.000Rp el litro.

Barcas:

  • Puerto de Labujan-isla Asahan: tomamos transporte privado y costó 15.000Rp por persona y trayecto.
  • Puerto de Sekotang-Gili Gede: 17.000Rp persona y trayecto, aunque creo que nos cargaron algo el precio, porque no había taquilla y tuvimos que negociar con los locales.
  • Puerto de Bansal -Gili Air: 12.000Rp. persona el barco público en la taquilla del puerto. Importante saber que no zarpa hasta que no esté lleno. (25-30personas)

Algunas Mujeres de Indonesia a través de mis ojos

En la sombra, desde el silencio, se dibuja la tímida silueta de las mujeres.                    Mujeres que trabajan desde el anonimato, cual linaje cultural, son herederas de sus deberes como, madres, esposas, mujeres y niñas.

No es que no esté de acuerdo en este hecho, considerado de índole natural, pero son muchos los que piensan que las mujeres, debido a su naturaleza femenina, tienen más facilidades para la cocina, la casa o el cuidado de los hijos.

Seamos claros, una cosa es el instinto y otra muy dis-instinta las capacidades. Capacidades tenemos todos, pero la educación y la cultura se encargan de filtrar por géneros, aquello que generosamente nos es dado por naturaleza.

En España, los mejores cocineros, o al menos los más famosos, son hombres. Cabe pensar que la fama en la cocina es un plato exquisito de degustar. Sin embargo, la cocina “made at home” no tiene tanta acogida televisiva.

Tan sólo es un ejemplo, señoras y señores, no se vayan a alarmar con los típicos tópicos de una feminista que, por supuesto, sabe cocinar.

Pero volvamos a Indonesia…

Aquí la mujer está excluida en varias facetas sociales. Son los hombres los que se reúnen, dominan los espacios considerados cómo públicos y los que deciden. Esto quiere decir, que asumen la parte intelectual de una comunidad sencillamente por ser X-Y y no X-X.

Ellas cocinan, limpian, sirven, recogen, cuidan, se mantienen calladas cuando hay mayoría masculina y cuando se dirigen a ellas sonríen tímidamente, bajan los ojos para no incomodar al espectador y para mostrar así su humildad y delicadeza.

Cada cual que decida. Esta descripción puede ser una opción de mujer, pero no la opción. En la variedad está el gusto y en el gusto el disgusto de quienes no toleran ni respetan que otro tipo de mujer sea posible.

La relación se establece del hombre hacia la mujer es, en muchos casos, de propiedad y pertenencia para uso y disfrute. Cuánta ignorancia encubierta, puesto que la mujer cubre una de las funciones más vitales del ser humano, es dadora de vida, no sólo en los nacimientos, si no en su día a día, a través de sus cuidados, de su tiempo y de su atención.

No se trata de una competición, quien es necesario para quien. Se basa en el reconocimiento y el respeto. La opción de delegar a las mujeres sus propias decisiones, su propia vida y que ellas construyan su historia. Que crezcan en sabiduría.

No pedimos ni más ni menos, que lo mismo.

Mujeres, seamos honestas: Caminemos juntas con decisión, en el reconocimiento de nuestra persona, nuestra identidad y nuestro poder innato. La sabiduría interna que es acallada. No seamos nosotras quienes la silenciemos.

Siento una gran necesidad de hablar, de conocer a estas mujeres de la sombra, que emergen cada mañana y cuyo día ya está determinado por la misma determinación biológica que las hicieron creer que así sería y así tendría que ser.

Me pregunto que dirían sus bocas si hablaran de lo que sienten, que opinarían al respecto, si se detienen a escuchar su cuerpo, si danzan con la vida o simplemente se mantienen en la inercia. Qué decisiones tomarían, cómo sería su manera de vincularnos a la tierra, fuera de los límites de la pertenencia, de la explotación y de la ignorancia. Yo me pregunto…

Aquí me muevo entre hombres para poder viajar. Mientras las mujeres limpian mis platos, recogen la mesa donde como. Cuando las quiero ayudar, me miran con desconfiada, pero grata sorpresa. Los hombres me sonríen y dicen “eres cómo una mujer de Indonesia”.      Yo sonrío, pero no bajo la mirada.

Mujeres del mundo, caminemos juntas.

Mujeres labengki

 

 

 

Vipassana. Reencuentro con la vida, con la respiración

 

Puede que suene muy metafísico o incluso un tanto sospechoso pero lo que si es cierto es que lo que se experimenta a través del propio cuerpo es la realidad y lo que es real está muy muy cerca de los verdadero.

Os voy a copiar directamente el texto que aparece en la pág web, puesto que creo que describe muy bien lo que es la Vipassana;

Vipassana es una de las técnicas de meditación más antiguas de la India. Estuvo perdida durante siglos para la humanidad, y fue redescubierta por Gotama el Buda hace más de 2.500 años. Vipassana significa ver las cosas tal y como son en realidad. Es un proceso de auto-purificación mediante la auto-observación. Se comienza observando la respiración natural para concentrar la mente y luego, con la conciencia agudizada, se procede a observar la naturaleza cambiante del cuerpo y de la mente y se experimentan las verdades universales de la impermanencia, el sufrimiento y la ausencia de ego. Este es el proceso de purificación: el conocimiento de la verdad a través de la experiencia directa. Todo el camino (Dhamma) es un remedio universal para problemas universales y no tiene nada que ver con ninguna religión organizada ni con una secta. Por esta razón, todo el mundo puede practicarla libremente en cualquier momento y lugar, sin que se produzcan conflictos por motivos de raza, comunidad o religión a la que se pertenezca; es igualmente beneficiosa para todos y cada uno de los que la practican.

Después de 10 días de retiro meditativo, cuyos acuerdos eran:

  1. *Abstenerse de matar a cualquier criatura;
  2. Abstenerse de robar;
  3. Abstenerse de toda actividad sexual;
  4. Abstenerse de mentir;
  5. Abstenerse de todo tipo de intoxicantes.

*Cabe decir que lo que más me ha costado era no matar a los mosquitos que aprovechaban el precepto nº1 para extraerme un poquito de sangre cada vez. Lo consideraréis un poco exagerado, pero si una se compromete, se compromete a todo, a ver si no va a surgir efecto la meditación por culpa de un mosquito.

Comentaré un poco lo que ha sido esta experiencia y por qué no, se puede decir que ha influido muy positivamente en mi manera de ver y sentir el mundo y en el gran poder personal que tenemos y que tanto ignoramos.

Os copio el horario y así podéis ver la variedad de actividades del día:

  • 4:00 a.m: Llamada (8 campanas).
  • 4:30-6:30 a.m.: Meditación en la sala o en la habitación.
  • 6:30-8:00 a.m: Desayuno y descanso
  • 8:00-9:00 a.m: Meditación en grupo en la sala
  • 9:00-11:00 a.m.: Meditación en la sala o en la habitación según las instrucciones del profesor.
  • 11:00-12:00 a.m.: Comida.
  • 12 a.m.-1:00 p.m.: Descanso y entrevistas con el profesor.
  • 1:00-2:30 p.m.: Meditación en la sala o en la habitación.
  • 2:30-3:30 p.m.Meditación en grupo en la sala.
  • 3:30-5:00 p.m.: Meditación en la sala o en la habitación según las instrucciones del profesor.
  • 5:00-6:00 p.m.Merienda y descanso.
  • 6:00-7:00 p.m.: Meditación en grupo en la sala.
  • 7:00-8:15 p.m.: Charla del maestro en la sala.
  • 8:15-9:00 p.m: Meditación en grupo en la sala.
  • 9:00-9:30 p.m. :Preguntas en la Sala
  • 9:30 p.m.: Acostarse. Se apagan las luces.

Cómo habéis visto, la meditación es la actividad más practicada, 10h. en total al día. La técnica es bastante sencilla pero eficaz. Esto no quiere decir que haya que menospreciarla, al revés. Cuando se consigue llegar a lo sencillo y que funcione, es que se han descartado muchas cosas innecesarias, quedándose con lo que realmente funciona. Es por eso que considero que la técnica tiene mucho valor. Va in crescendo según los días, acabando con 3 meditaciones “inmóviles” de 1 hora cada una al día distribuidas de manera uniforme.

Asimismo, no se basa sólo en una técnica, es todo un camino, una manera de entender y vivir la vida. No sólo intelectualmente, sino vivencialmente (para aquellos que estén dispuestos). Es por eso que ha conectado conmigo y me ha resultado tan inspiradora e interesante.

No quiero hacer un resumen de las charlas, puesto que, entonces, me volvería intelectual ;). Sino comentar aquello que más me ha resonado, y que ha puesto en relación muchas de las cosas que ya había observado pero no había definido con tanta claridad.

La relación clara e innegable que existe entre lo micro y lo macro del Universo. En este caso, nosotros seríamos lo micro respecto a la Tierra y al Universo. Pero lo macro respecto a una célula de nuestro cuerpo. Si percibimos con claridad y conocimiento, vemos que la célula tiene prácticamente la misma composición que el cuerpo entero: respira, necesita agua, temperatura, minerales y se comunica con otras células a través de su pared celular.

Esta relación la explica muy bien el científico y doctor Dr. Bruce H. Lipton en su libro La biología de la creencia. Esta hermosa relación no sólo es difundida por el Vipassana, ni por el budismo, sino también los científicos contemporáneos que están descubriendo la gran relación entre mente y materia, entre el ambiente y la persona. Aunque lo sorprendente de la Vipassana es que esto ya se conocía hace miles de años y cómo siempre, seguimos en nuestro conocimiento cíclico, donde las cosas se repiten una y otra vez, pero con la peculiaridad de que cada vez es distinta y única.

El ejemplo más sencillo, pero que más me ha hecho pensar, son los 4 elementos que componen la materia: aire, fuego, tierra y agua. Dependiendo de su combinación así dará una cosa u otra, pero todos están en mayor o menor proporción en cualquier elemento terrestre o acuático. Es por eso que entender la naturaleza humana sin percibir que nosotros somos Tierra: estructura ósea. Agua: fluidos. Aire: aliento. Fuego: espíritu y que muchas de las enfermedades surgen de su desequilibrio. Por ejemplo: la ira es un exceso de fuego en la persona, o la sudoración, puesto que el agua apaga el fuego. Nuestras emociones y sensaciones están directamente relacionadas con estos elementos.

Cómo bien podemos percibir, lo que surge alrededor es una extensión y prolongación nuestra, desde lo que proyectamos a nivel personal: enfados, iras, negatividad, cómo lo que proyectamos como sociedad: una naturaleza descuidada, explotada y que sufre de calentamiento global. Lo que veo en la naturaleza, es el propio reflejo de la sociedad. Lo que yo veo a mi alrededor también es proyección y reflejo de mi misma (ej. mi cuarto, o mi casa). Por lo que no podemos ignorar nuestra responsabilidad en el fluir y en cómo se desarrollan los acontecimientos. Cada uno es responsable de sus pensamientos, emociones y acciones, y es por ello que tenemos que trabajarnos, modelarnos a nosotros mismos en el reconocimiento y poner atención y escucha a nuestras prácticas más arraigadas que no nos benefician.

Si nos vienen emociones negativas, las escuchamos, las observamos y decidimos no dejarnos llevar por ellas, puesto que son los ecos del pasado, irreales y ficticios, pero que siguen ahí. Asociamos sensaciones a momentos pasados, cuando un momento es similar y nos sentimos atacados, nuestras emociones más “subconscientes” salen a relucir y hacen “que perdamos los nervios”.

A nivel personal, el adentrarme en los mundos de la mente y la materia a través de mi cuerpo, descubrir las posibilidades y la auto sanación a través de la meditación ha supuesto una grata sorpresa. El reto ahora: mantenerlo y mejorar en el tiempo, lo que quiere decir: sigue practicando si no quieres perder lo ya aprendido y experimentado.

Me ha sorprendido mucho la poca necesidad de dormir que tenía y lo descansada y atenta que me levantaba cada día. Si una mente está tranquila y serena, si está relajada funciona más eficazmente y con más atención y consciencia.

Asimismo, crear puentes entre nuestra parte consciente y el subconsciente para acabar descubriendo que el mal llamado “subconsciente” percibe mucha más información que el consciente. Por ejemplo, durante la noche, cuando estamos dormidos, si nos intenta picar un mosquito, será nuestro subconsciente el que nos avise y nuestro brazo intentará quitar el mosquito, pero nosotros no seremos “conscientes” al despertar. Paradojas de la vida cuando le pusieron el nombre.

Por último, y más interna e íntimamente, he sentido mucha alegría y gratitud de la vida. Cuando uno conoce, comprende y experimenta aquello que anteriormente desconocía, la sensación de nuevas posibilidades y enfoques de la vida se amplía generosamente. Sobretodo porque una comienza a sentirse más parte de toda la creación y ya no considera a la especie humana como una especie un tanto rara y autodestructiva en cierta manera, sino que la mira con los ojos de la ignorancia pero de la posibilidad, a través de la compasión, la escucha y el tiempo. Como bien dice la Vipassana y la vida, todo es impermanente. Nosotros estamos aquí de paso con la alegría de crear, conocer, y sobretodo, cambiar continuamente para experimentar aquello que nos es regalado temporalmente, pero que debemos cuidar.

Así que para todos los problemas, todas las negatividades, sabed que son impermanentes y que antes o después pasarán…así cómo las alegrías, pero no importa, porque siempre vendrán otras nuevas. De nosotros depende cómo recibamos las emociones, del aprendizaje que obtengamos de ellas así como nuestra respuesta (y no reacción) hacia las circunstancias que continuamente suceden. No somos los dueños de nada, ni siquiera de nosotros mismos, pero tenemos la posibilidad de observar, controlar y conocer nuestros impulsos más profundos. En este viaje tan maravilloso de la vida, no perdamos la oportunidad de aprender, de aprendernos.

Que todos los seres sean felices 🙂

¡Anicha!

Bea*

Curiosidades planteadas en estos 10 días (extras para los que quieren seguir leyendo):

  • Me entró una gran preocupación en torno a la deforestación y la posibilidad de salvación de muchos indoneses, puesto que si la iluminación tiene que surgir en un árbol, a día de hoy creo que no hay suficientes para todos. Por lo que es un buen aliciente para empezar a preocuparnos por el bosque.
  • Cuando vuelva a España, tendré que sincerarme con mi doctora y decirla que me estoy automeditando, espero que no ponga problemas al respecto.
  • Hablamos demasiado y de demasiadas tonterías. Hay un nerviosismo global respecto al silencio (tan poco practicado a su vez), creo que lo deberíamos practicar más a menudo y así podríamos ser más conscientes de las sutilezas de la vida.

Como bien decía una amiga, tanto profundizar en el subconsciente, que han salido mis gracias más profundas…qué le vamos a hacer :D…en su momento me vinieron más, pero como no tenía donde apuntar, sólo me acuerdo de estas..habéis tenido suerte..^^

Por último, y para los más escépticos, aquí os dejo lo que es y lo que no es la Vipassana. Si alguien tiene todavía más curiosidad, que me pregunte directamente o que lo pruebe, será la mejor manera de rebatirme o criticar lo desconocido. No dejemos que la ignorancia nos deje en evidencia.

Lo que NO es Vipassana:

  • No es un rito o un ritual basado en la fe ciega.
  • No es un entretenimiento intelectual ni filosófico.
  • No es una cura de descanso, unas vacaciones o un club social.
  • No es una huída de los problemas y las tribulaciones de la vida diaria.

Lo que SÍ es Vipassana:

  • Es una técnica para erradicar el sufrimiento.
  • Es un método de purificación mental que nos capacita para afrontar las tensiones y los problemas de la vida de una forma tranquila y equilibrada.
  • Es un arte de vivir que se puede utilizar para contribuir positivamente a la sociedad.

Un abrazo de nuevo!

Bea*

 

 

Cómo buscar casa en Indonesia. Despejando dudas.

  • Si buscas casa, pregunta. Es poco común ver carteles de “se alquila” por lo que preguntar a los vecinos de la zona donde busques puede ser de gran utilidad. La gente aquí es muy amable y no duda en ayudarte. Para evitar las dificultades del idioma, contacta con alguien local.
  • Diferencia cultural vs incomprensión cultural. Debido a la cultura y religión del país normalmente no se permite convivir en una misma casa a hombres y mujeres mientras estos no tengan parentesco o estén casados. En mi caso, el estar viviendo con 3 hombres es una gran excepción que responde, creo yo, a la apertura de mente de mis caseros. Pero repito, es una excepción…!
  • Rompiendo barreras culturales. ¡¡Lánzate!!. En mi caso, los caseros son personas muy generosas nos suelen traer comida cuando vienen. No es el hecho de que nos den comida o no, es el hecho de romper las “barreras” entre las personas que rentan y el propietario. Una relación sana y cercana me parece la idónea, más allá de negocios. Asimismo, disfrutar de una comida en conjunto, comiendo con las manos, es toda una experiencia.
  • En Indonesia es importante ser abierto con los vecinos y saludar al pasar ¡ellos saludan continuamente!. Además de integrarte, puede serte de gran ayuda si tuvieras algún problema.
  • Money, money.  La vivienda local ronda los 11.000.000Rp-15.000.000 por año (705€-915€). Esta cantidad se suele pagar anualmente y al comienzo de la estancia. Las casas de corte europeo tienen un precio más elevado. Normalmente todas las viviendas están sin muebles. Un hándicap importante para personas extranjeras, que desconocemos la mayor parte de las tiendas y la compra de un simple colchón puede llevarte toda una mañana.
  • Olvídate de la burocracia. No suelen hacer contrato en las casas, simplemente un recibo en el que figura la cantidad pagada.
  • Sobre las facturas, tanto del agua como de la luz hay que ir a una oficina de correos, llevar la factura anterior para enseñar los datos de facturación y pagar. 
  • Qué se cuece por el barrio. Los barrios tienen un “jefe” elegido por votación y al que es bueno ir a conocer y llevar algún tipo de documentación, para que sepan de tu existencia. Asimismo este “jefe” cuida de la seguridad del barrio, ya que aquí policía poca y todos los días hay que dejar una monedita en la puerta (aprox. 500Rp-0,03€) para que la pasen a recoger y así colabores con esa “seguridad” barrial.
  • En busca del reciclaje perdido. En Indonesia, por desgracia, hay muy poca costumbre de reciclar y los pocos elementos que se reciclan, son envases de plástico (tipo tetrabrick), papel y cartón. Aunque en muchos barrios de la periferia, simplemente queman la basura y punto. Es muy común ver pequeñas zonas de humo donde se está quemando la basura. La gestión de residuos es uno de los principales problemas de Indonesia, puesto que no hay conciencia del reciclaje ni de las consecuencias que los residuos pueden causar al medio ambiente. En mi caso intento hacer pequeñas acciones, como pueden ser no pedir pajitas en los bares a los que voy (aquí siempre ponen pajitas con los batidos) o reducir en el consumo de bolsas de plástico.
  • Take care of the water (H20) and the wáter (WC), my friend. El agua del grifo no es potable, y de hecho muy poco recomendable para gente como yo, que no está nada acostumbrada, por lo que únicamente utilizo agua del grifo para la ducha y lavar los platos. Para los dientes uso agua mineral que se consigue fácilmente en las tiendas del barrio. Compramos una garrafa reutilizable de 15l. por 15.000Rp. (1€).
  • El papel del wáter se tira siempre en una papelera y no en el inodoro, porque este se puede atascar con facilidad. Igualmente, no se suele usar papel a la hora de limpiarse, si no un chorro de agua y listo.